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    DESCUBRÍ QUEIMADA
    LA MAGIA DENTRO DEL BOSQUE
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    CONOCÉ NUESTRAS ESPECIALIDADES
    EN PASTAS CASERAS Y SARTENEADAS
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    ARTESANÍAS Y PRODUCTOS GOURMET

Nos presentamos

Cuando conocimos este lugar, soñamos con poder algún día vivir y trabajar en esta bellísima Atlántida, bien declarada “Reserva Forestal”.

Hicimos posible nuestro sueño construyendo esta casa restoran, donde además de vivir, exponemos y ofrecemos nuestros productos. Todo aquí esta hecho con nuestras manos, la casa, las artesanías, los tejidos y todo lo que puedas sentarte a degustar, también esta elaborado artesanalmente. Las tortas, los dulces, chocolates, las picadas son caseras, no solo por su elaboración, sino también porque utilizamos en todo lo posible alimentos que nos brindan la tierra, las aves, las abejas, los frutos del mar en forma directa.

¿Nuestro nombre? ¡Queimada!


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¿Qué es una Queimada?

Es una interrogación indescifrable saber cuándo comenzó a elaborarse la queimada, su origen se pierde entre las sombras del secreto impenetrable de las meigas. Guardada en la mas estricta intimidad no vio la luz a la sociedad profana hasta mediados del siglo XX. La queimada es una pócima pagana, mezcla de medicina y magia, con la que se curan los males del alma, esos males que los gallegos llaman "meigallo" y los modernos siquiatras llaman depresión, es también un brebaje que usamos para espantar los malos espíritus o, para atraer a los buenos y grandes espíritus de entre las llamas para que nos acompañen en el duro peregrinar por este laberinto de dudas que es la propia vida.

El fuego tiene tres virtudes. PURIFICA, ALUMBRA Y CALIENTA.
Por ello es bueno que a la hora de beber esta pócima tengamos mesura: Una taza nos PURIFICARA, protegiendo nuestra alma del meigallo o depresión. La segunda taza nos ALUMBRARA despejando nuestra mente de prejuicios. Será Luz que ilumine el camino. La tercera taza, nos CALENTARA despertando nuestras pasiones. Pero será el aviso de que estamos en el umbral de los infiernos, al que accederemos si consumimos una cuarta taza.
Ingredientes:
LA TIERRA: simbolizada por la vasija de barro. Origen y destino del hombre.
EL AGUA: cada gota de aguardiente, es una lagrima de la madre Tierra, germinada en forma de granos de uva, sangre fecunda que se fundirá en nuestro cuerpo a través de la pócima, uniéndonos a la tierra de nuestros ancestros, a nuestra historia.
EL FUEGO: que danzara libre en el barro prendido en aguardiente nos servirá, como antaño, para purificarnos, alumbrarnos, calentarnos.
MIEL: dulcifica el trago del fuerte brebaje. La miel fruto de las abejas, simboliza mejor que cualquier otro alimento el trabajo y la solidaridad entre los miembros de una misma especie.
AZÚCAR: blanca y dulce, símbolo de pureza e inocencia, endulza el brebaje y nos recuerda que la queimada es purificadora y al beberlo nos ayudara a superar las lacras de la soberbia, la envidia, o el egoísmo.
LIMÓN: Símbolo de los sinsabores de la rutina, la acritud de la vida, es la vacuna contra la amargura, que pintara sonrisas de estreno en nuestro rostro desdibujando los hastíos de la monotonía.
MANZANA: símbolo de nuestra condición humana, nuestro pecado mas deseado, aquel que la pionera Eva cometió en el Edén. La manzana le otorga a la queimada ese toque afrodisíaco.
CAFÉ: Exótico, símbolo de la universalidad y el mestizaje del hombre.



RITO DEL FUEGO


Al principio era el caos, el hombre vivía en la oscuridad, en el paraíso de la ignorancia.
PROMETEO, su creador, lo observaba con abatimiento, no era su obra humana tan vistosa como las flores, ni tan intensa como los cielos, ni tan enigmática como los océanos. Y decidió robar a los dioses el fuego y a hurtadillas entregárselo al hombre para que se liberara del oscurantismo, fuera libre y descubriera la luz de conocimiento. Los dioses enojados, condenaron a PROMETEO a morir y renacer cada día e idearon a la mujer, intuitiva y curiosa. PANDORA la llamaron, la Bien Dotada, la enviaron junto a los hombres y le entregaron un regalo, una cajita de plata con la prohibición expresa de que no descubriera su contenido. PANDORA, con esa curiosidad femenina tan intuitiva, un día de solsticio de verano abrió la cajita de plata y de su interior manaron los males del mundo. La muerte, la envidia, el egoísmo y el miedo, sembrando entre los hombres la desconfianza. Desde aquel día los hombres fueron percibiendo que jornada tras jornada el día se iba recortando y la noche se hacia mas larga. El miedo a verse de nuevo condenados a la oscuridad perpetua les animo a prender fuegos, querían ayudar al sol a mantenerse vivo. PANDORA volvió a mirar dentro de la cajita de plata y en una esquina, silente y tímida se encontraba agazapada la ESPERANZA. Y corrió hacia los hombres a decirles que no estaba todo perdido que aun les quedaba la esperanza.
PANDORA se puso en camino hacia el lugar donde muere el sol cada día, siguió el sendero que se dibuja por las noches en los cielos y que conduce hasta ese lugar que los griegos llamaban la TIERRA DE LA MUERTE, ese lugar donde el Sol es engullido cada atardecer por el océano, esa tierra que los romanos llamaron FINIS-TERRAE frente al mar tenebroso, el ocaso del mundo, la COSTA DE LA MUERTE.
PANDORA llego a Galicia observo que por fin el fuego regalo de PROMETEO frenaban el declive de la luz, que el sol volvía a renacer día a día y llamaron a ese día solsticio de invierno, día de fiesta grande, el Dios luz renacía. Desde entonces en todos los pueblos de la Tierra festejaban ese día del nuevo nacimiento de luz. Han pasado muchos años y lo hemos olvidado, ya no hacemos hogueras ni guardamos el fuego de ese día para que nos ilumine todo el año, hoy Iberdrola nos alumbra, hoy ponemos arbolitos con luces en Navidad, los comercios se iluminan con luces de neon.
Pero las mujeres gallegas, fieles a PROMETEO guardaron el fuego unido a la tierra y al agua, en secreto, sin que los dioses del Olimpo se enteraran, elaboraban queimadas en sus hogares conjurándose con PANDORA para no perder la esperanza. Así desde la noche de los tiempos esta pócima milagrera la empleamos para curar las llagas del alma y mantener siempre viva la esperanza.